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“Queremos que Alumni siga creciendo sin perder su esencia”

El presidente del Club Alumni, profesor Luis Berruet, habló sobre el presente institucional del "Rojo", el crecimiento del fútbol formativo, las obras realizadas en los últimos años y los desafíos económicos que enfrentan los clubes. Además, destacó el trabajo de profesores, dirigentes y familias en el marco de un nuevo aniversario de la institución.

 “Queremos que Alumni siga creciendo sin perder su esencia”
Club Alumni atraviesa una etapa de constante crecimiento institucional y deportivo. En medio de un contexto económico complejo para las entidades sociales y deportivas, la institución pringlense continúa avanzando con obras, mejoras edilicias y proyectos que apuntan a fortalecer el trabajo formativo y consolidar espacios para sus socios y deportistas.

Hace poco el club cumplió un nuevo aniversario, y en ese marco, el presidente de la entidad, el profesor Luis Berruet, repasó la actualidad del "Rojo", habló sobre el camino recorrido desde su regreso a la institución en 2009 y destacó el compromiso de un grupo de trabajo que, aunque reducido, sostiene día a día el funcionamiento del club.

Con una mirada enfocada en el crecimiento ordenado, Berruet explicó por qué Alumni decidió apostar principalmente al fútbol formativo, el ciclismo y el karting, evitando sumar disciplinas sin una planificación previa. También se refirió al rol de los educadores, a la importancia de generar espacios de contención para los chicos y a los proyectos que continúan en marcha, entre ellos el desarrollo del predio de la quinta.

-Estás ocupando la presidencia de Alumni. ¿Qué significa para vos estar hoy en ese lugar?

La verdad que es algo muy especial. Yo volví al club en 2009 y desde ese momento hasta ahora pasaron muchísimas cosas. Imaginate todo lo que vivimos en estos años. Ser presidente tiene un significado enorme porque Alumni es un lugar al que quiero muchísimo y donde siempre intenté colaborar desde el lugar que me tocara. Primero como profesor, después acompañando distintos proyectos y hoy desde la presidencia.

-¿Sentís que es una manera de devolverle algo al club?

Sí, totalmente. Uno siempre trata de aportar su granito de arena. Yo sigo trabajando también como profe en las categorías formativas y eso me mantiene muy conectado con los chicos y con el día a día del club. Somos un grupo de trabajo pequeño, pero muy comprometido. Todos hacemos un poco de todo y siempre con la idea de que Alumni siga creciendo.

-¿Y ese crecimiento se ve reflejado en obras importantes?

Sí, por suerte en los últimos años se hicieron muchísimas cosas. A veces la gente ve la obra terminada, pero detrás hay un trabajo enorme y muchas horas de esfuerzo. Se hizo todo el tejido nuevo en la cancha, tanto en el sector visitante como en la parte de atrás, se sacaron árboles que ya estaban muy deteriorados, se automatizó el riego y se volvió a sembrar toda la cancha. Solamente en eso se invirtieron más de veinte millones de pesos. 



 “Queremos que Alumni siga creciendo sin perder su esencia”
-¿También hubo mejoras en otros sectores del club?

Claro. El año pasado hicimos bancos nuevos de suplentes, remodelamos el quincho y ampliamos el buffet que está sobre la cancha de bochas. Son pequeñas o grandes obras que van mejorando las instalaciones y que hacen que el club esté cada vez más lindo. También acondicionamos muchísimo la quinta para que puedan entrenar las divisiones formativas y reserva.

-¿Cómo está hoy ese predio?

Muy bien. Le pusimos iluminación, se armaron arcos en condiciones y se sigue trabajando para mejorarlo. Tenemos proyectos para seguir creciendo ahí porque creemos que es un lugar con muchísimo potencial.

-¿La idea de desarrollar más fuerte la quinta sigue vigente?

Sí, totalmente. Hay un proyecto importante pensado para ese lugar. Incluso existen planos y dibujos de una futura cancha allá. El tema es que son obras muy costosas y hay que avanzar de manera ordenada. Además, nosotros tenemos una cancha histórica, en pleno corazón de la ciudad, y desprendernos de eso no es fácil.

-¿Hay opiniones divididas dentro del club sobre el futuro?

Sí, porque algunos creen que quizás lo más práctico sería mudarse completamente allá y otros pensamos que lo ideal sería mantener ambos espacios. Hoy la cancha del centro está hermosa, el club tiene mucha historia ahí y sería difícil dejarla. Pero también sabemos que el predio de la quinta nos permitiría crecer muchísimo.

-Más allá de las obras, ¿cómo describís la realidad deportiva actual de Alumni?

Nosotros tenemos pocas disciplinas, pero creemos que eso también es una decisión inteligente. En Pringles hay muchos clubes y muchas veces querer abarcar demasiado termina perjudicando a todos. Nosotros preferimos enfocarnos en actividades que podamos sostener de manera seria y responsable.

-¿Por eso decidieron apostar fuerte al fútbol?

Exactamente. Hoy el fútbol es nuestra principal disciplina y estamos muy contentos con el crecimiento que tuvimos. No hablo solamente de resultados deportivos, sino de la cantidad de chicos que tenemos entrenando y participando.

-¿En algún momento Alumni tuvo hockey?

Sí, y durante muchos años fue prácticamente el único club que tenía hockey en la ciudad. Después aparecieron otras instituciones y la cantidad de jugadores empezó a dividirse. Nosotros siempre pensamos que no tiene sentido sumar actividades solamente por tenerlas. Si no hay suficientes chicos o si no se puede sostener un proyecto serio, al final termina siendo perjudicial para todos.

-¿Creés que eso pasa en ciudades chicas?

Sí, totalmente. A veces se quiere tener de todo y la realidad es que la población no alcanza para sostener tantas disciplinas repartidas en tantos clubes. Nosotros preferimos trabajar bien en lo que hacemos y no improvisar.

-Sin embargo, surgieron nuevas actividades dentro de Alumni.

Sí, por ejemplo el ciclismo, que nació hace casi seis años y creció muchísimo. Este año vamos a hacer el quinto desafío y la verdad que estamos muy contentos porque se armó un grupo hermoso. Todos los sábados hay gente saliendo a pedalear y eso genera un movimiento muy lindo.

-También destacaste el trabajo del karting.

Sí, lo del karting realmente es impresionante. Han hecho un trabajo espectacular. Muchísima gente de afuera destaca el circuito y las instalaciones. Hace poco fui a recorrer el lugar y quedé sorprendido con los baños, las mejoras y todo lo que lograron hacer. Es un orgullo para el club.

-¿Existe la posibilidad de sumar otra disciplina?

Siempre aparecen ideas. Hemos hablado de la posibilidad del tenis, pero son proyectos que hay que analizar muy bien. No queremos sumar algo por capricho. La prioridad es seguir fortaleciendo lo que hoy funciona bien.

-Uno de los puntos que más destacás es el trabajo de los profesores.

Sí, porque creemos muchísimo en eso. Hoy tenemos un equipo de educadores muy preparado. En el fútbol contamos con seis profesores de educación física recibidos y eso para nosotros es una enorme tranquilidad.

-¿Por qué le dan tanta importancia?

Porque el club cumple una función educativa además de deportiva. Nosotros queremos que los chicos aprendan, se formen y estén contenidos. Y para eso necesitás buenos profesionales. También tenemos personas con mucha experiencia en el deporte que complementan muy bien el trabajo.

-Eso implica un esfuerzo económico importante.

Muy importante. Nosotros creemos que el profesor tiene que estar bien pago porque trabaja muchísimo. Los fines de semana, que es cuando la mayoría descansa, ellos están en la cancha, viajando o entrenando. Y además lo hacen con muchísimo compromiso.

-¿Sentís que en los clubes hay también un componente afectivo muy fuerte?

Sí, sin dudas. Los profes trabajan porque aman el club. Está claro que cobran un sueldo, pero nadie se hace rico trabajando en un club. Esto tiene mucho de pasión y de pertenencia.

-¿Qué sentís cuando ves jugadores de Primera que arrancaron con ustedes en infantiles?

Es algo muy lindo. Hace unos años teníamos varios chicos en Primera que habían empezado conmigo allá por 2009 o 2010. Verlos crecer dentro del club es una satisfacción enorme. Ahí uno siente que todo el esfuerzo valió la pena.

-Hoy sostener un club parece cada vez más difícil"?

Es muy complicado. Los costos son altísimos. Jugar la Liga de Dorrego, por ejemplo, implica gastos enormes entre arbitrajes, viajes, policías y organización. Cada partido representa mucho dinero.

-¿Cómo hacen para sostenerlo?

Con muchísimo esfuerzo y gracias al apoyo de la gente. Tenemos padres que ayudan permanentemente, ex jugadores, colaboradores y familias que siempre están presentes. También hacemos rifas, cenas y distintos eventos para recaudar fondos.

-¿La comunidad acompaña?

Sí, por suerte muchísimo. Y creo que eso también tiene que ver con que la gente ve que las cosas se hacen. Cuando alguien da una mano y después ve el tejido terminado, la cancha sembrada o las obras concretadas, siente confianza y vuelve a colaborar.

-Nombraste también el trabajo silencioso de mucha gente.

Sí, porque detrás de cada obra y cada actividad hay muchísimas personas trabajando. Hay gente que cocina, que vende rifas, que corta el pasto, que organiza viajes o que da una mano en lo que haga falta. Sin ellos sería imposible.

-¿Qué necesita hoy un club para seguir creciendo?

Primero compromiso y trabajo. Después obviamente ayuda económica porque los gastos son enormes. La cuota societaria sola no alcanza para cubrir todo. Pero también se necesita una comunidad comprometida y gente que entienda la función social que cumplen los clubes.

-¿Y cuál creés que es esa función social?

La más importante de todas: contener a los chicos. Nosotros siempre decimos que lo primordial es que el chico venga feliz al club. Después, si juega bien o llega lejos en el deporte, mejor. Pero lo esencial es que encuentre un lugar donde lo quieran, donde lo cuiden y donde pueda disfrutar.

-¿Ese es el verdadero objetivo?

Sí, totalmente. Acá no buscamos formar estrellas. Queremos formar buenas personas, chicos que disfruten del deporte, aprendan valores y se sientan parte de algo. Después el deporte puede dar resultados o no, pero si el chico va contento al club, entonces estamos haciendo las cosas bien.



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